Entrevista a Albert Sánchez Piñol en Holanda

Entrevista de Producciones Media Naranja al antropólogo y novelista Albert Sánchez Piñol en Holanda en setiembre del 2014.

La entrevista se contextualiza en un viaje del autor a Holanda durante la promoción de su novela histórica Victus  y los incidentes provocados por la diplomacia española para sabotear la presentación del libro en el Instituto Cervantes.

Big Data: Un término adulterado

bigdata

En los últimos años no hay día que no leamos por algún medio de comunicación alguna cosa que contenga el término “big data“. Parece que la población debe de estar preparada para presenciar el nuevo amanecer que iluminará el nuevo mundo y que proyectará la civilización hacia la prosperidad extrema.

Pero exactamente ¿que quiere decir esto del “big data”? Pues el “big data” es básicamente el trabajo con datos, con gran volumen de datos. Los datos pueden ser de todo tipo: pueden ser datos de gente, tipo padrón municipal, con el nombre, la dirección, el teléfono, con detalles como las características físicas, la salud de la persona, la ideología, sus gustos, las amistades, las posesiones… También se pueden utilizar para hacer estudios tráfico, contaminación atmosférica…y como no en el mundo científico, el empresarial, el político o el militar.

Por tanto, se pude intuir que, tratándose de datos o información, no hay demasiada novedad en lo que determina el término. Independientemente del gran volumen de información existente y de su tipo (datos numéricos, temporales, etc) no deja de ser una manifestación de origen humano. Hoy en día se pueden realizar muchos cálculos con muchos datos, en muy poco tiempo, pero por lo demás…Lo siento, soy un aguafiestas. No hay más. No existe en el “big data” la posibilidad  de encontrar “verdad”. No se ha encontrado y tampoco hay un algoritmo para encontrarla. Y de haberlo (el algoritmo para encontrarla) no hay modo alguno de determinar que los datos de origen, aquellos que se usan en el “big data”, son “verdaderos”.  Por tanto, como individuos, poca cosa podemos obtener más que cruzar datos para obtener algunas aproximaciones a unos objetivos preestablecidos.

Y es en los fines del “big data”en lo que el ciudadano debería de estar informado, porqué siendo tan fácil obtener, compartir, comprar, vender o regalar datos, no vamos a ignorar la posibilidad que con ellos se haga un mal uso. Ya van dos. Había dicho que en el “big data” no hay “verdad”, pues tampoco hay “amor”.

Finalmente propondré un tercer argumento que dilapidará cualquier brote de esperanza a los que aún crean en esta religión. Muy poca gente puede llevar a cabo las técnicas que permiten realizar estudios o prácticas con “big data” porqué es necesario ser especialista en algún ámbito de las ciencias y de la computación. Efectivamente, no vale con saber acces o diseñar bases de datos relacionales. Es mucho más. Pues ya tenemos un tercer argumento. Digamos que el big data “no es fácil”.

En conclusión, se puede decir que la popularidad del “big data” se sustenta en la recurrente admiración que la sociedad propugna hacia la tecnología (consecuencia de su poco conocimiento ) y por puro esnobismo.

“Lenguaje Sagrado y Profano”. La Tabla Redonda

Después de haber asistido al 7CIT y releyendo un pequeño trabajo que realicé durante los estudios de restauración hace años sobre el origen del alfabeto hebreo me he topado con este programa: “La tabla redonda” .

El programa titulado Lenguaje Sagrado y Profano” (52 minutos) trata de profundizar en el lenguaje desde una perspectiva mística y trascendente. Se emitió en 1991 y participaron el escritor Paulo Coelho, Federico Lara Peinado, el ensayista Agustín Paniker Villaplana, la periodista Sibila Pironti, el cabalista Yechiel Shemer y Ziad Youffef Fazah.

He decidido transcribir del traductor (como he podido) la última intervención del cabalista Yechiel Shemer donde aborda la relación de la letra con lo místico (min 44.04)

Dice Yechiel Shemer:

“El ser humano es creado igual que toda la creación gracias a las palabras y frases de dios. Tenemos que comprender pues que el hombre está relacionado con el mundo superior del poder gracias a 613 artículos gracias a sus cuerpos, movimientos y su alma.

El cabalista conoce estos secretos, sabe que cada una de las almas tienen un código. A veces buscamos al hombre y podemos ver que encima de la cabeza del hombre una letra que brilla. Si es una letra grande especialmente en hebreo quiere decir que está conectado con su alma. Si es una letra más pequeña vemos que es una relación menor con el cuerpo.

Si alguien esta aprendiendo los códigos, gracias a estos códigos se pueden reparar las conexiones entre el alma y el ente superior, las palabras superiores, se puede relacionar el cuerpo también. Y por esta razón los cabalistas pueden ayudar a las personas, gracias a este conocimiento de estos códigos, de los códigos que se relacionan con el ser humano y esto es así porqué como decíamos, incluido el ser humano, porqué todo está creado gracias a la energía de las letras. Por tanto, si algo falla sabemos, que si conocemos el código, podremos a través es de la letra, podremos concentrar en esta letra y conseguir que la luz se centre en este lugar para ayudar a sanar a este hombre o mujer.

Éste es el secreto que conocemos los cabalistas[…]”