Diario de un buscador de trabajo. La Bolsa de Empleo de Agbar

Me hizo feliz poder estar en el proceso de selección para un puesto de técnico para Agbar. Pedían una titulación mínima técnica  que poseo desde hace décadas (en mi periodo de formación adolescente) y que me avalaba para desarrollar sobradamente la tarea requerida. El tipo de contrato que se ofertaba era de duración temporal solo para el verano y me iba como anillo al dedo para poder recaudar unos pocos fondos para pasar el verano y el otoño.

La entrevista de trabajo se hizo en la Torre Agbar. En el piso 14 para ser más exactos. Me esperaba una mujer de mediana edad responsable de recursos humanos de la empresa. Las plantas interiores de la Torre no desmerecen de la imagen que proyecta el edificio desde fuera. El espacio interior es circular y muy luminoso. Las aberturas cuadradas de luz están reforzadas por paneles “espejo” que permiten que la luz entre hacia adentro de manera muy efectiva. Sin duda el poder entrar al edificio fue la experiencia más productiva de la jornada.

La mujer me esperaba impaciente. No podía ocultar la teatralidad del encuentro con grandes dosis de gesticulación. Creo que era última hora de la tarde y llegué unos minutos antes de la hora prevista  y supongo que eso fue motivo de cínica condescendencia. Nos saludamos y empezamos la entrevista.

Días antes hice otra prueba para ese mismo proceso de selección. Fue muy larga y fue una prueba grupal. Ese primer día fueron 2 horas de encierro en la torre fálica. Detrás mio, había un tipo que comentaba la situación con un conocido sentado justo a su lado. Entre ellos hablaban de cosas de la vida, amistades comunes, experiencias laborales…En un momento de la conversación expresó  “Joder!, Y todo esto para bajar a una alcantarilla…???”. Un rato después, él y su amigo de charla se levantaron y abandonaron la sala indignados por lo absurdo. Los siguieron unos cuantos más de los aspirantes que llenaban la sala y nos quedamos poco más de la mitad de los convocados rellenando cuestionarios.

La entrevista discurrió como siempre entre los tópicos de manual por parte la entrevistadora “¿Cual es tu trabajo ideal?” “¿Como te ves de aquí unos años?” “¿Que te gusta más, trabajar solo o en grupo?”… y yo respondí del modo más coherente posible, “-Depende. Hay trabajos mejores por esto y lo otro…””-Tal como están las cosas se verá. El contrato que me ofrecéis es de tres meses…” “Depende del grupo y del proyecto…”

La entrevista terminó. No se me informó de nada más. Creo incluso que al entrevistadora se molestó de mi argumentación  de justa corrección dialéctica para despacharme de un modo tan soberbio. No fui nada repelente. Creo que encajaba perfectamente con la oferta. Argumenté correctamente mis intereses y eran perfectamente compatibles con los de la oferta pero a ella no le interesó contratarme.

Deduzco que la oferta no describía lo que realmente se buscaban : un perfil poco cualificado, con disponibilidad horaria y duración indefinida … a saber… ¿Me habré dejado algo del por qué me citaron a la entrevista? …

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